Preparar un mojito en casa parece sencillo, pero los pequeños detalles marcan la diferencia entre una bebida normal y un verdadero cóctel. 

Esta receta del mojito te guía paso a paso con los ingredientes exactos, las proporciones ideales y las técnicas para lograr el equilibrio perfecto. Encontrarás variantes como la versión colombiana con aguardiente para preparar en cualquier ocasión. 

Cómo preparar el mojito?

Sigue estos pasos en orden para conseguir el equilibrio perfecto entre frescura, dulzor y efervescencia. 

  1. Coloca las hojas de hierbabuena y el azúcar en el vaso. Presiona suavemente con el muddler unas 5 o 6 veces para liberar los aceites esenciales. La regla: aplasta, no destruyas. 
  1. Exprime el limón fresco y añade el zumo de limón al vaso. El jugo recién exprimido es fundamental para ese toque cítrico auténtico. 
  1. Agrega el ron blanco y revuelve con una cuchara larga para disolver el azúcar y mezclar bien los sabores. 
  1. Llena el vaso con hielo hasta el borde. Si tienes hielo picado, mejor aún, porque enfría más rápido. 
  1. Completa con agua con gas y mezcla suavemente con la cuchara larga usando movimientos lentos de abajo hacia arriba. Si revuelves con fuerza, pierdes la efervescencia que hace al mojito tan refrescante. 
  1. Decora con una ramita de hierbabuena fresca y una rodaja de limón. Ya tienes tu mojito listo para disfrutar. 

Otros mojitos de sabores con y sin alcohol 

1) Mojito de fresa y maracuyá 

Si quieres darle un giro frutal al mojito clásico, añade pulpa de fresa o maracuyá directamente en el vaso junto con la hierbabuena y el azúcar antes de machacar. La fruta fresca aporta dulzor natural y un color vibrante. Machaca suavemente para liberar los jugos, o usa una licuadora personal para hacerlo más rápido. Si tienes una licuadora personal como la Blend Up de 1000W, puedes triturar la fruta en segundos. También puedes experimentar con mango, piña o frutos rojos. 

2) Mojito colombiano con aguardiente 

La versión colombiana sustituye el ron blanco por aguardiente de caña, una bebida anisada que es todo un símbolo nacional. El anís del aguardiente crea una capa herbal adicional que se fusiona con la hierbabuena y el limón de manera única. Sigue los mismos pasos del mojito clásico, sustituyendo el ron por aguardiente. La clave está en ajustar el azúcar a 1 cucharadita inicial (el aguardiente suele ser más dulce que el ron). 

3) Mojito de mango 

El mojito de mango es la versión más tropical y una de las más buscadas para reuniones de verano. Añade 2-3 cucharadas de pulpa de mango maduro directamente en el vaso junto con la hierbabuena y el azúcar, y machaca suavemente. El mango aporta dulzor natural y un color dorado vibrante, así que reduce ligeramente el azúcar de la receta base para compensar. 

4) Mojito light sin alcohol 

Si prefieres una bebida refrescante sin licor, prepara un mocktail sustituyendo el ron por más agua con gas o ginger ale. El resultado mantiene todos los sabores del mojito sin alcohol original: hierbabuena fresca, limón jugoso y el toque dulce del azúcar. Esta versión es perfecta para quienes no consumen alcohol o para eventos familiares. 

Variante Ingrediente principal diferente Nivel de dulzor Lleva alcohol 
Mojito de fresa y maracuyá Pulpa de fresa o maracuyá Medio-alto Sí 
Mojito colombiano con aguardiente Aguardiente de caña Medio Sí 
Mojito de mango Pulpa de mango maduro Medio-alto Sí 
Mojito light sin alcohol Agua con gas o ginger ale Bajo-medio No 


¿Te has preguntado cuál es el origen del mojito? 

El mojito es un cóctel cubano que combina ron blanco, menta, limón, azúcar y agua con gas. Su origen se remonta al siglo XVI con el Draque, una bebida que la tripulación de Sir Francis Drake preparaba con aguardiente, limón y hierbabuena para combatir enfermedades tropicales. En el siglo XIX evolucionó al mojito moderno que hoy conocemos, popularizado internacionalmente con el ron cubano.